Exit Britannia

Por Janet Sloss

BONAVENTURA
PRESS

Capitulo 10

EXIT BRITANNIA

La Ultima Conquista de Menorca 1798 - 1802

© 2002 Bonaventura Press

  Capitulo 1 Capitulo 5 Capitulo 9
Introduccion Capitulo 2 Capitulo 6 Capitulo 10
Agradecimientos Capitulo 3 Capitulo 7 Capitulo 11
Bibliografia Capitulo 4 Capitulo 8 Capitulo 12

Capitulo 10

En 1801, la corriente de la guerra favorecía a Gran Bretaña. El asedio de Nelson a Malta había terminado con la rendición de la isla el septiembre anterior. Ningún barco había podido entrar o salir del puerto en dos años y la guarnición estaba hambrienta. Así estaba también el ejército francés en Egipto. La política de Napoleón no consistía en mantener a sus tropas bien provistas de alimentos y ropa. Tenían la orden de sobrevivir mediante el saqueo y el pillaje pero en Egipto no había nada que saquear.

Lord Keith se encontró con el General Sir Ralph Abercromby en Mahón para organizar un ataque sobre Alejandría con los regimientos de que disponían y un puñado de voluntarios menorquines.1 A principios de marzo, hicieron un desembarco sin resistencia en la Bahía de Aboukir y a finales de junio, las fuerzas francesas en Egipto se rindieron. Más al norte, una alianza entre Rusia, Dinamarca y Suecia estaba amenazando la navegación británica en el Báltico. Nelson fue puesto inmediatamente al mando de una escuadra y destruyó la flota danesa en la Batalla de Copenhague en abril.
En febrero de ese año, Argelia, Túnez y Trípoli, se unieron al bando británico. Menorca ya no estaba amenazada y cuando el Gobernador Fox fue puesto al mando de todas las fuerzas navales del Mediterráneo, exceptuando Gibraltar, se sintió libre de enviar regimientos y barcos de guerra a Nápoles y Malta. Entonces, bajo el nuevo ministro de la guerra en Londres, recibió el encargo de trasladar su cuartel general a Malta. También recibió permiso para nombrar a su propio vicario general cuando el obispo partió hacia Roma en julio, y nuevo personal para la Cámara de Salud de Mahón, poniendo de este modo punto final a sus disputas con ambos. Cuando Fox partió para Malta el 18 de septiembre, dejó al Brigadier General Brodrick a cargo de Menorca. Solo quedaron dos buques de guerra en Mahón y 3.500 soldados. Los otros regimientos fueron enviados a reforzar Gibraltar.

Cuando Brodrick partió para Inglaterra en octubre, el Mayor General William Clephane se quedó al mando. Asumió el cargo el 22 de octubre de 1801, al mismo tiempo que las primeras noticias de negociaciones de paz llegaban de Downing Street: "Tengo el placer de comunicarle que la ratificación de los artículos preliminares de paz entre su Majestad y el gobierno de Francia ha sido intercambiada en la manera acostumbrada, entre Lord Hawkesbury y el ministro acreditado de Francia. Cese todo acto de hostilidad contra los súbditos de Francia o de sus aliados". El Almirante Warren, Comandante de la escuadra inglesa en Mahón y el General Clephane debían enviar tropas y suministros de guerra a Malta y dejar de trabajar en el Fuerte Jorge.

Tanto Gran Bretaña como Francia estaban exhaustas por la guerra. Gran Bretaña había pagado su precio; Napoleón había perdido aliados y campañas. Había un sentimiento claro de que el fin estaba cerca. En Menorca, todo el personal pidió que se confirmaran sus cargos y sobre todo, que les pagaran. El Capitán d’Arcy había escrito a Londres: "La rapidez que tuve que emplear para llegar a Menorca con el ejército en 1798 me impidió solicitar la ordenanza para los nombramientos usuales, y la amplitud del trabajo que tuve que realizar hicieron que durante mucho tiempo tuviera que descuidar mis propios asuntos. Ruego obtenga un pagaré del tesoro para que pueda cobrar lo que se me adeuda en esta isla". El inspector general le dijo en junio que en lugar de recibir una paga extra de diez chelines al día, recibiría treinta chelines al día del Tesoro en justo reconocimiento de su labor.

Fox ordenó que se renovara el cargo de Nicolás Orfila como inspector civil, dado que era un "caballero de gran mérito y capacidad profesional" y había trabajado fielmente para la administración británica desde que fue nombrado por Sir Charles Stuart. Orfila creía que su futuro en la isla no estaba muy claro. Dejó escrito que había intentado que se hiciera justicia en los asuntos de la iglesia y su abuso de fondos pero que los sacerdotes le habían "indispuesto" con varias familias poderosas de la isla que querían que los abusos continuaran. Si, después de la paz, la isla era devuelta a España, utilizarían su influencia en la corte de Madrid para que perdiera su puesto y perseguir y arruinar a su familia. Pidió a Fox que intercediera en su nombre ante el rey de España.

En enero de 1802, El Mayor General Clephane repitió la solicitud a Londres. "En el caso de que la isla sea cedida al gobierno español, me temo que habrá varios individuos que sufrirán considerablemente por su relación y buena voluntad hacia los británicos. El inspector civil, Don Nicolás Orfila me parece en todos los sentidos un juez recto y un auténtico patriota, que trata sólo de administrar justicia sin dejarse influir por ninguna causa deshonesta. Me gustaría poder decir lo mismo de los otros jueces".

Durante el tiempo en que el insensato obispo causó tantos problemas a nuestro gobierno en la isla, Orfila actuó con firmeza y temple, explicando la ley tal como es y mostrando al obispo la ilegalidad de muchas de sus demandas y procedimientos. Lamentablemente, esto es un delito que no será perdonado, especialmente por parte de la iglesia. Orfila tiene motivos para creer que ya se ha hecho llegar una representación al gobierno de España acusándole de traidor, hereje y enemigo de Dios y de los hombres, etc. Le he prometido que presentaría su caso ante Su Ilustrísima y el embajador, en cuanto Su Majestad me conceda permiso para acudir a la Corte de Madrid. Orfila desearía que el cargo que le fue encomendado por Stuart fuera respaldado por el propio Rey. Supongo que lo que le mueve a solicitar esto es que Sir Charles Stuart le dio el cargo por recomendación del General Quesada tras la rendición de la isla." 2

Charles Viale, el secretario del gobernador desde el principio, también pidió una pensión y un salario fijo y ser nombrado cónsul en algún puerto de Italia o España. Fue recomendado por Fox. "No haría justicia al Sr. Viale si no dijera que le considero un hombre de capacidad y de la más estricta integridad. Y conociendo perfectamente el inglés, francés, italiano, y español siempre puede ser útil para el gobierno británico al que sirve con celo. Es oriundo de Gibraltar y es por parte de madre, descendiente de una respetable familia inglesa". 3

Los ayuntamientos de Menorca también deseaban ardientemente que la guerra terminara. "Cada día esperamos que cambie la corona de la isla y cada día esperamos que las armas católicas tomen posesión de la isla". Aparentemente cansados de la prosperidad, nombraron comités de bienvenida para recibir al nuevo gobernador español.

Notas

1 WO1/301
2 WO1/300
3 Alaior, Libro de Acuerdos, 1783-1810, no. 19

Contralmirante James Saumarez.
por Edwin Williams. Colleccion Rene Chartrand

Tratado Definitivo de Paz

Ayuntamiento de Amiens,
Gracias al Ayuntamiento de Amiens

Este libro es disponsible tambien en formato .pdf (13Mb) para imprimir aqui.