Exit Britannia

Por Janet Sloss

BONAVENTURA
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Capitulo 1

EXIT BRITANNIA

La Ultima Conquista de Menorca 1798 - 1802

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  Capitulo 1 Capitulo 5 Capitulo 9
Introduccion Capitulo 2 Capitulo 6 Capitulo 10
Agradecimientos Capitulo 3 Capitulo 7 Capitulo 11
Bibliografia Capitulo 4 Capitulo 8 Capitulo 12

Capitulo I

El siglo dieciocho estaba llegando a su fin. En Europa, había sido un siglo de notables avances en el campo de la ciencia, la industria, la filosofía, la medicina, el transporte, la música y la literatura. En el ámbito político, había sido testigo de dos importantes revoluciones: las colonias americanas se habían separado de Inglaterra en 1776 y los franceses habían depuesto a su rey, Luis XVI, en 1779. Los viejos enemigos, Francia e Inglaterra, seguían siendo las principales potencias europeas y competían ferozmente entre sí. También había pequeños estados cuya lealtad podía comprarse y en el Mediterráneo, había islas cuyos puertos eran importantes centros de comercio.

Pero para detentar el poder, había que triunfar en el comercio. Gran Bretaña era un país pequeño en comparación con la superficie territorial de las naciones continentales europeas. Como país de la revolución industrial, su economía estaba basada en el comercio. Cuando Inglaterra perdió sus lucrativas colonias americanas, su comercio pasó a depender de las posesiones de las Indias Occidentales, India y del acceso a Oriente. Mantenía una poderosa flota para proteger sus rutas comerciales pero había desmantelado su ejército. En Inglaterra el reclutamiento era voluntario y los alistamientos eran escasos.

Francia se había arruinado por el extravagante estilo de vida de sus monarcas, por la pérdida de sus colonias y el consiguiente auge del comercio británico. Después del Tratado de Versailles en 1783, el nuevo Gobierno Republicano se enzarzó en una frenética actividad, formando un gran ejército por reclutamiento obligatorio. Todos los ciudadanos franceses, hombres, mujeres y niños fueron llamados a defender el país. Luis XVI fue guillotinado en enero de 1793 y Francia, bajo el Directorio republicano, declaró la guerra a Gran Bretaña y España. Francia contaba ahora con el mayor ejército de Europa pero no tenía una armada organizada que se opusiera al poderío naval de Inglaterra.

En 1796, el ejército francés se había puesto en marcha y el enérgico y ambicioso joven general Napoleón Bonaparte, había capturado Niza, Saboya, Piamonte y el norte de Italia, dándoles nuevos nombres como repúblicas francesas. Al año siguiente, España fue persuadida para que se aliara con Francia. España tenía una flota y se hicieron dos intentos para invadir Gran Bretaña, uno en Irlanda y otro en la costa de Gales. Ambos fallaron pero Napoleón declaró que la conquista de Inglaterra sólo había sido pospuesta. "Nuestro Gobierno debe destruir Inglaterra. Una vez logrado, Europa estará a nuestros pies". Y si no podía conquistar Gran Bretaña con un ejército, lo mejor que podía hacer era paralizar su comercio.

Un año más tarde, había conquistado Bélgica, Holanda, Suiza y la república de Roma. Cuando conquistó los Países Bajos, Inglaterra se alarmó. Al otro lado del Canal de la Mancha, se podía avistar la presencia de 120.000 soldados franceses. Jorge III declaró la guerra.

¿Qué convierte a un hombre en héroe nacional? En primer lugar, debe tener valor, tenacidad y devoción por su país, pero por encima de todo, debe tener éxito. En 1797, con 39 años, Horacio Nelson había desempeñado un gran papel en la derrota de la armada francesa. La flota inglesa estaba anclada frente a la costa de su aliado, Portugal, y en febrero, gracias a una brillante acción en Cabo San Vicente, Nelson comenzó su carrera derrotando al joven Napoleón. Cuando vio que la flota española se había separado en dos divisiones, Nelson rompió la formación y situó su buque frente a la flota española, abordando en solitario tres barcos españoles, el Salvador del Mundo, el San José y el Santísima Trinidad. Tras una hora de combate, el San Nicolás chocó con el San José, momento que Nelson aprovechó para situar su barco junto al San Nicolás capturando ambos buques después de abordarlos. Cuando terminó la batalla, los Británicos se habían apoderado de cuatro buques españoles y aunque el Santísima Trinidad también se había rendido, consiguió escapar antes de que pudieran apoderarse de él. El éxito de Nelson se debió en parte a las nuevas normativas de la Cámara de la Marina Inglesa. Bajo el antiguo reglamento, los buques tenían que mantenerse en estricta formación de batalla, al igual que en tierra, donde los regimientos se alineaban uno frente a otro. El cambio en la formación de batalla le había costado la vida al Almirante Byng en Mahón. Sin embargo, Nelson fue ascendido a Contralmirante.

Napoleón había ascendido rápidamente al puesto de Presidente del Consulado en la nueva Francia republicana. "La República considera el Mediterráneo como su mar y desea dominarlo", fue su tajante declaración y su plan era capturar Malta y Egipto, construir un canal a través del Istmo de Suez y quitar a los ingleses sus posesiones en el Lejano Oriente. Su flota de 300 buques, bajo al mando del Vicealmirante Brueys, salió de Marsella el 19 de mayo de 1798. En Génova y Civitavecchia, el estado papal, se le unieron dos nuevas flotas. La flota inglesa seguía en Lisboa. Los espías les alertaron y el Almirante Nelson fue puesto al mando de una escuadra con la orden de encontrarle y derrotarle. El Conde St. Vincent, el comandante naval británico del Mediterráneo, aportó otros once buques de guerra a la escuadra de Nelson. Nelson se apresuró hacia Génova y luego continuó rumbo al sudeste a lo largo de la costa italiana. Tres días más tarde, se enteró de que Malta había caído en poder de los franceses. Napoleón había conquistado la isla en un asedio de tres días a comienzos de junio, derrocando a los caballeros de San Juan y robando un tesoro valorado en millones, prometiendo establecer un gobierno republicano. Luego había zarpado para conquistar Egipto.

En la punta más meridional de Sicilia, Nelson se enteró de que la flota francesa había zarpado seis días antes. Era una información falsa. De hecho, hacía tres días que la flota francesa había pasado por allí. Nelson se dirigió a Alejandría para descubrir que allí no había ningún francés. Los franceses no habían tomado la ruta directa sino que iban por Córcega. (La armada inglesa aventajaba en velocidad a la francesa, debido a que el casco de madera de sus buques estaba cubierto de cobre. Sus proas cortaban el agua como el cuchillo la mantequilla). Nelson puso inmediatamente proa al norte y los franceses llegaron a la costa de Egipto pocas horas después de que la hubieran abandonado los decepcionados ingleses.

Napoleón desembarcó su ‘ejército de Egipto’ el 3 de julio, se apoderó de Alejandría y tres semanas después salía victorioso de la "Batalla de las Pirámides" entrando en El Cairo. El 25 de julio, se apoderó de Abukir, una extensa bahía diez millas al oeste de Alejandría, dejando allí al Almirante de Brueys con una flota de diecisiete buques de guerra.

Nelson se apresuró a regresar a Sicilia, creyendo que ese era el auténtico objetivo de Napoleón. Luego, se pasaría un mes recorriendo el Mediterráneo oriental en su búsqueda. Por último, el 1 de agosto, el Zealous divisó los mástiles de la flota francesa anclada en la bahía de Abukir. La visión de los barcos enemigos anclados en línea recta en aguas poco profundas a lo largo de la costa de esa larga bahía arenosa debió llenar de alegría su corazón. "Mi ánimo", escribió Nelson en su diario, "no está para reaccionar con prudencia e indecisión".

Los buques de guerra franceses se asemejaban a patos descansando. Nelson hizo que su flota entrara desde el noroeste, enviando cinco buques frente a la línea francesa para que anclaran en el lado de la costa mientras que el Vanguard dirigía al resto de la flota por fuera de la línea francesa. Los buques franceses estaban amarrados juntos, anclados por popa, lo que les impedía moverse. Estaban atrapados y en gran desventaja. Era el final de la tarde. La luz estaba cayendo. Según la tradición naval de la época, sólo se podía luchar en horas de luz. Nelson indicó a los capitanes que colocaran lámparas en los mástiles para que los buques británicos no se dispararan entre sí y comenzó la batalla. Después de cuatro horas de fuego intenso, a las diez de la noche, el buque insignia francés Orient estalló, La tremenda explosión dejó anonadados a los hombres de ambas flotas durante diez minutos. Algunos dijeron que el ruido se había podido oír en El Cairo. El Almirante Brueys perdió ambas piernas pero siguió dando órdenes hasta que otra bala de cañón acabó con su vida. 1

Al amanecer del día siguiente, el buque insignia francés estaba hundido, tres estaban fuera de combate, seis sacaron la bandera blanca de rendición y otros tres habían zarpado todo lo deprisa que habían podido. La ‘Batalla del Nilo’ había terminado dejando al ejército de Napoleón perdido y hambriento en el desierto. Nelson fue nombrado Barón Nelson del Nilo, subcomandante de la armada británica y también Duque de Bronte por el Rey Fernando de las Dos Sicilias. Como agradecimiento por mantener las rutas comerciales abiertas, los directores de la Compañía de las Indias Orientales le hicieron un regalo de 10.000£ "por la conducta magnánima de su Señoría en este glorioso acontecimiento".

Notas

1 Los arqueólogos submarinos han estado trabajando recientemente en el lugar de la Batalla de la Bahía de Abukir. Las exploraciones, comenzadas en 1983 por Jacques Dumas, siguen a cargo de Frank Goddio. Los análisis han mostrado que el buque insignia francés L’ Orient se hundió por dos potentes explosiones, no una como se pensó en un principio. Se han descubierto siete anclas, que muestran la posición de la flota Francesa y una gran colección de monedas de Francia, España, Malta, el Imperio Otomano y Venecia, respaldan la historia del saqueo de Napoleón del tesoro de los Caballeros de Malta.

Napoleon Bonaparte, 1798
Rene Chartrand colleccion del Colleccion Militar, Brown University, USA

Almirante Francois Paul Brueys D’Aigalliers
lithografia de Antoine Maurin. Rene Chartrand colleccion.

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