Exit Britannia

Por Janet Sloss

BONAVENTURA
PRESS

Capitulo 3

EXIT BRITANNIA

La Ultima Conquista de Menorca 1798 - 1802

© 2002 Bonaventura Press

  Capitulo 1 Capitulo 5 Capitulo 9
Introduccion Capitulo 2 Capitulo 6 Capitulo 10
Agradecimientos Capitulo 3 Capitulo 7 Capitulo 11
Bibliografia Capitulo 4 Capitulo 8 Capitulo 12

Capitulo 3

El 7 de noviembre, el Comodoro Duckworth, con una escuadra de 25 barcos ingleses, se acercó a la isla por el sur, con rumbo a la costa norte. Sir Charles Stuart estaba al mando de las tropas. Hicieron un amago de desembarco en Fornells aunque luego tuvo lugar en Addaya. Cuando vieron que la batería española a la entrada de la bahía había sido evacuada y el almacén de pólvora volado, 800 soldados británicos bajaron a tierra. En ese momento, 2.000 soldados españoles se acercaron desde distintas direcciones, pero fueron repelidos por la izquierda y controlados por la derecha por los cañones del Argo. Los 800 hombres mantuvieron sus posiciones hasta que desembarcaron más divisiones. Cuando cayó la noche, las tropas españolas se habían esfumado.

"La dureza del terreno, los pasos y el mal estado de los caminos de Menorca no tienen igual en las partes más montañosas de Europa", escribió Stuart a Londres cuando describió la toma de la isla el 18 de noviembre. Sin embargo, los ingleses tenían mapas precisos de la isla y estaban familiarizados con su geografía. Stuart tuvo poco tiempo para decidir su próximo movimiento. 100 soldados alemanes del regimiento de Yann se pasaron al bando británico pero no pudieron dar información sobre los movimientos de los españoles. Stuart decidió avanzar con sus hombres hasta Mercadal, para dividir las fuerzas enemigas y dirigirse desde allí hacia Mahón y Ciudadela al mismo tiempo. El Coronel Graham hizo marchar rápidamente a 600 hombres hasta Mercadal, a donde llegaron sólo pocas horas después de la partida de las tropas españolas hacia Ciudadela. Sólo se hicieron prisioneros unos cuantos soldados y oficiales españoles.

El día 9, el grueso de las tropas de Stuart llegó a Mercadal. Durante toda la noche, 250 marineros habían estado transportando los cañones por los malos caminos desde Addaya. En Mercadal, se enteraron de que Mahón había sido evacuada casi por completo. Stuart envió inmediatamente al Coronel Paget con 300 hombres para que tomara posesión de la capital. Paget, descrito como un hombre joven, guapo y galante, se encontró a los consejeros de Mahón que le estaban esperando frente a la iglesia de San Francisco, con las llaves de la ciudad en la mano. Aunque oficialmente eran prisioneros de guerra, les permitió regresar a sus hogares. Una compañía de artillería y 160 hombres fueron hechos prisioneros. A la mañana siguiente, se firmó una capitulación, se izó la bandera británica y se quitó la cadena que cerraba la entrada del puerto. Inmediatamente, las fragatas Cormorant y Aurora entraron en el puerto de Mahón. "Pero estas no fueron las únicas ventajas resultantes de esta acción. Favoreció la deserción, interceptó a todos los rezagados y permitió a los diferentes departamentos del ejército procurarse bestias de carga para facilitar el avance de las armas de Su Majestad", escribió Stuart.[Los detalles de los insolubles problemas del Gobernador Quesada no se indican aquí ya que están plenamente descritos en "El Desastre de 1798; Pérdida de la Isla de Menorca" de José Cotrina Ferrer y "Conquistas y Reconquistas de Menorca" de Micaela Mata".]

En Mahón, Stuart se enteró de que el grueso de las fuerzas españolas se estaba atrincherando frente a Ciudadela, y que estaban levantando barreras fuera de las murallas de la ciudad. Stuart hizo inmediatamente atravesar la isla a sus tropas en dos líneas paralelas. Una, bajo el Coronel Moncrieff, avanzó a lo largo del antiguo camino a través de Ferrerías y la otra avanzó por el camino de Kane. Ante la visión de dos columnas de hombres acercándose, los españoles tiraron sus herramientas y se retiraron al interior de las murallas. Un tercer destacamento inglés se apoderó de la Torre d’en Quart al norte de la ciudad y al amanecer del día 14, los españoles creyeron que tres columnas avanzaban hacia ellos. Sin embargo, no estaban convencidos de que las fuerzas inglesas fueran superiores a las suyas, de manera que aquella noche los ingleses levantaron dos baterías de cañones a 800 yardas de las murallas y a la mañana siguiente se alinearon en orden de batalla. Los españoles hicieron dos disparos de 18 libras pero cuando vieron a la escuadra inglesa acercarse al puerto, aceptaron parlamentar.

Los términos de la capitulación fueron negociados por el Mayor General Sir James St. Clair Erskine:
"La guarnición no será considerada prisioneros de guerra, sino que desfilará libremente con sus armas, con redoblar de tambores, y con sus estandartes y doce cartuchos por hombre.
Dicha guarnición será enviada convenientemente a España a expensas de su Majestad Británica a uno de los puertos más próximos de la Península, excepto el primer batallón del regimiento suizo de Yann y el destacamento de dragones a Numancia. Los desertores serán devueltos al ejército británico. Los habitantes de esta isla podrán vivir en el libre ejercicio de su religión, disfrutando en paz de los bienes, ingresos y privilegios que poseen en la actualidad.
Las Universidades o Gobierno de la Isla seguirán disfrutando de los privilegios y franquicias particulares que les fueron concedidos por los antiguos reyes de España tal como ahora los detentan, y como les han sido concedidos en los tratados que han tenido lugar todas las veces que esta isla ha pasado de un dominio a otro".
(firmado) El Gobernador Juan Nepomuceno de Quesada, General y el Comandante en Jefe Sir Charles Stuart, Comodoro y Comandante Naval en Jefe, Duckworth" 1

Ese mismo día, Stuart informó al Ministro de la Guerra en Londres que sus fuerzas habían tomado posesión de la Isla de Menorca sin perder un sólo hombre. Sin embargo, dio más detalles en una carta a Nelson que acababa de derrotar a los franceses en la costa de Egipto. "Sólo a la fortuna debemos la posesión de Menorca, al tiempo que aprovecho para, sinceramente y de todo corazón, felicitarle por una victoria que es muestra de su buen juicio y resolución. Mi situación es extremadamente crítica ya que me he enterado de que todo el ejército español se ha aproximado a la corte a consecuencia de la rendición de esta isla y que pretenden hacer un asalto antes de que llegue un refuerzo… En lo que concierne a las tropas, apenas cuento con 3.000 hombres. El Castillo de San Felipe ha sido derruido y… la bahía de Ciudadela en modo alguno responde al propósito de asegurar ninguno de los puertos de esta isla… Por consiguiente, resistiré su desembarco en un primer momento y si tengo tiempo, levantaré puestos temporales en la boca del puerto de Mahón, al que me retiraré… y esperaré un refuerzo o efectuaré una retirada." 2

Según el historiador J. W. Fortescue, no sólo se debió a la fortuna la captura de la isla. "El general, de hecho, simplemente llevó a su enemigo a la rendición por la rapidez de movimientos y seguridad en sí mismo. Los carros de los seis cañones de batalla estaban tan destrozados que todos se habían roto antes de llegar a Mahón".

Como era su costumbre, los jurados de Mahón felicitaron a Stuart "por el feliz evento de que las armas británicas hubieran completado la conquista de esta isla bajo el mando de su Excelencia: puede estar seguro de nuestra fidelidad y nos ofrecemos así como toda la gente de esta ciudad y término a hacer por nuestra parte todo lo que pueda contribuir al real servicio"." 3

Notas

1 WO1/297
2 Add.mss.34908, f.320, Stuart a Nelson, 15 de diciembre de 1798 (Additional manuscripts, British Library, Londres)
3 WO1/297

Mapa de Menorca mostrando las fortalezas construidas por los británicos
photografia de Michael Pugh, gracias al Museo Militar de Menorca, Es Castell.

Puerto de Fornells
por Antonio Schranz, gracias al Museo Hernandez Sanz, Mahon

General Sir Charles Stuart
por Grozer, gracias al Museo Hernandez Sanz, Mahon

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