Exit Britannia

Por Janet Sloss

BONAVENTURA
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Capitulo 8

EXIT BRITANNIA

La Ultima Conquista de Menorca 1798 - 1802

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  Capitulo 1 Capitulo 5 Capitulo 9
Introduccion Capitulo 2 Capitulo 6 Capitulo 10
Agradecimientos Capitulo 3 Capitulo 7 Capitulo 11
Bibliografia Capitulo 4 Capitulo 8 Capitulo 12

Capitulo 8

Al dejar la Bahía de Aboukir después de haber destruido la flota francesa, Horacio Nelson puso rumbo al norte al mando de una escuadra para sitiar Malta y proteger el Reino de las Dos Sicilias. En la espléndida corte del Rey Fernando de Nápoles, renovó su amistad con el embajador británico, Sir William Hamilton, y algo más que amistad con la esposa del embajador, Lady Emma. Es evidente a partir de la correspondencia de estas tres personas que los lazos eran estrechos, y que la relación amorosa de Nelson con Emma recibía la total aprobación de Sir William. De hecho, parece que Sir William fue tan devoto como su esposa del gallardo Almirante. Antes de que el lector enarque sus cejas, debe saber que Emma había vivido con el sobrino de Hamilton, Charles Greville, en Inglaterra como su amante. En 1786, Neville la envió a Nápoles para que fuera la amante de su tío a cambio de que Hamilton pagara sus deudas. Una vez en Nápoles, Emma demostró ser un útil enlace diplomático entre su marido, el embajador británico y su confidente, la reina María de Nápoles. Tanto Nelson como Emma eran activos de gran valor para la carrera de Hamilton.

En octubre, Nelson necesitaba hombres para su asedio a Malta. En su opinión, la isla tenía mayor importancia que Menorca porque "el puerto es más grande que el de Mahón y la entrada era considerablemente más amplia" (según el viento, los barcos encontraban a veces difícil entrar en el puerto de Mahón). Los buques portugueses se habían retirado y pidió a Erskine que le enviara al menos un regimiento de Menorca. Erskine se negó, diciendo que no podía prestar tropas sin órdenes de Londres. Impaciente, Nelson decidió ir a Mahón en persona para convencerle. Dejó Palermo a bordo del Foudroyant el 4 de octubre y llegó a Mahón el domingo día 12, escribiendo en su diario 1: "viento nordeste, moderado y suave. Buque atracado y echado amarras en el puerto de Mahón a 15 brazas de profundidad". En Mahón, cenó con Erskine el día 12 y de nuevo el 13 para tener una charla seria, ofreciéndole incluso el mando de la expedición si le dejaba las tropas.

Erskine se mantuvo firme. No haría nada sin órdenes. En su opinión, el asedio era inútil porque había oído que los franceses tenían 5.000 hombres en la isla y suministros suficientes para un año mientras que en los buques de Nelson había menos de 1.000 hombres. También había oído que Gran Bretaña pensaba retirar dos de los batallones más eficientes del Mediterráneo pero que Francia estaba enviando refuerzos de Tolón. Erskine escribió a Londres: "Lord Nelson tiene una exagerada opinión sobre la importancia de Malta, ya sea desde el punto de vista político y militar, ya sea sobre la influencia que la posesión de su puerto pueda tener sobre el comercio con Oriente; lamento añadir que la probabilidad de reducirla por el asedio es mucho más lejana de lo que había supuesto".

Durante los tres días que estuvo atracado en Mahón, Nelson empleó el tiempo en llevar provisiones a bordo, reparar los barcos, celebrar dos cortes marciales y escribir a su esposa a Inglaterra: "estoy profundamente cansado de la guerra". El 17, se mantuvo a la capa fuera del puerto durante dos días esperando que el tiempo se calmara. El 18, aunque todavía se mantenía la borrasca, levó anclas y zarpó de vuelta a Palermo, donde llegó el 22 de octubre.La historia de Nelson y Lady Hamilton disfrutando de una romántica estancia en la casa llamada ‘Golden Farm’ en Menorca fue difundida hace años para deleite de los visitantes ingleses. De hecho, la casa que ahora se llama ‘Golden Farm’ era un pequeño convento llamado San Antonio en 1800.2

La correspondencia entre Sir William, Emma y Nelson muestra que la historia es una invención. Nelson sólo hizo un viaje a Mahón. Dos días después de su partida de Palermo el 4 de octubre, Sir William le escribió: "Lady Hamilton y yo no hemos podido evitar reír por la alteración que la partida de su Ilustrísima ha supuesto en el capitán Morris. Nos ha hecho recordar el cuento de la rana que trataba de inflarse hasta el tamaño de un buey. No puede imaginarse lo tristes que nos encontramos sin usted y nos atrevemos a afirmar que no usted no se encuentra tampoco muy alegre… Pedimos a Dios que nos lo devuelva pronto. Estoy demasiado débil y sin ánimo para escribir más pero le expreso mi más sincero afecto, su siempre afectuoso amigo y humilde servidor, William Hamilton. Emma le escribe también así que no tengo que añadir nada más. P.S. He enviado a Graham una copia de las instrucciones de su Ilustrísima que me dejó para los capitanes y comandantes cuando nos dejó el 4 de octubre." 3

Tres días más tarde escribió. "No hay criatura en esta casa que no se encuentre infeliz con la ausencia de su Ilustrísima y no desee su rápido regreso… Mi muy querido Lord, le aseguro que ningún afecto puede ser más fuerte que el mío y el de toda mi familia" 4. Hasta el regreso de Nelson, Hamilton envió cartas cada pocos días, repitiendo el mismo estribillo: "Todos estamos melancólicos aquí sin usted. Regrese lo antes posible. Emma ha ido a ver a la Reina. No se encuentra bien, aunque está mejor que cuando la dejó. Le escribirá unas líneas a su vuelta y mantengo el escritorio abierto para ello. Adieu, mi querido Lord, como siempre su sincero y afectuoso amigo y humilde servidor". Lady Emma Hamilton no acompañó a Nelson en su viaje a Mahón.
Horacio Nelson tenía razones para estar harto de la guerra. Había perdido el brazo derecho dos años antes en Santa Cruz, y el ojo derecho en el ataque a Córcega. Dientes rotos, cicatrices, contusiones y envejecimiento prematuro era los signos visibles de la guerra. En cartas que se han conservado, es penoso contemplar la lucha que mantenía por firmar de manera legible con su mano izquierda, pero estaba decidido a conseguirlo. Escribía constantemente: su diario, cuadernos de bitácora y cartas oficiales y privadas. En aquellos días, cuando no se estaba luchando, casi todo el mundo escribía un diario, no solo generales y almirantes, sino los rangos más bajos, marineros y soldados de caballería incluidos. Su amigo, El Capitán Ball, le escribió el 10 de octubre: "Me alegro mucho de que su Excelencia haga un crucero, porque creo que el aire marino y estar ocupado que le impedirá escribir tanto, lo cual será beneficioso para su salud. De hecho, estoy preocupado por que esté continuamente escribiendo, sabiendo lo perjudicial que es para su salud y su vista. Creo que su Excelencia podría tener un secretario de confianza que le escribiera sus cartas privadas. Espero que perdone mi intromisión, producto de mi admiración hacia su conducta publica y mi gratitud por su gran amistad y acusada bondad hacia mí. 5

Nelson siguió supervisando los asedios de Malta y Egipto desde Palermo y continuó su relación con los Hamilton hasta que la guarnición francesa de Malta se rindió en 1800 y obtuvo permiso para regresar a casa. De vuelta a Inglaterra, vivió en el campo con los Hamilton y a la muerte de William Hamilton, engendró a la hija de Emma, Horacia. Siguió cosechando más victorias en el mar y fue el héroe nacional de Gran Bretaña hasta que en los últimos años, el método de enseñar historia en los colegios ingleses ha sido rebajado a un nivel menos heroico.

Notas

1 Entradas del diario de Nelson por cortesía de James Maps, Mahón
2 “Travels through the Balearic and Pithusian Islands” A.G. de St. Sauveur, Junior, Londres: 1808; y un mapa de 1799 del Capitán Clement Lempriere citan ambos a San Antonio.
3 Add.mss. 34,914, folio 127
4 Add.mss.34,914, folio 147
5 Add.mss. 34,914, folio 151

Oficial, Real Cuerpo de Ingenieros, 1802
postre W. Loftie. Colleccion Rene Chartrand

Gobernador Henry Edward Fox
Por C. Turner postre Phillips, 1805. Gracias al Museo Hernandez Sanz, Mahon

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